Esther Cabrales (Madrid, 1973). Ha cursado estudios de Derecho y Filología Hispánica que jamás concluyó, porque, finalmente, el trabajo se impuso. Ha publicado Erosión (Renacimiento, 2017), Cuerpos (Renacimiento, 2019), Animal (Torremozas, 2021), Lengua muerta (Páramo, 2021), Mondo (Bajamar, 2024). Poemas suyos han sido incluidos en antologías nacionales, como son Rojo Dolor (Renacimiento, 2021), Distopía en femenino (Elenvés, 2023).
sábado, octubre 13, 2012
jueves, octubre 04, 2012
jueves, septiembre 27, 2012
Esto es lo que sé hacer y esto es lo que hago.
De todos los acontecimientos, el de nacer, es el más hermoso. \ Entre vivir y morir, la certidumbre de la
lejanía.\ Saber que lo lejano está aún más lejos.\ Conformarse con cerrar los
ojos y respirar. \Esperar.\ Cortar unas cuartillas para ratificar la existencia.\ Ignorar
el destino que elegirá el azar para este pequeño animal callado que respira
hondo.\ Elevar a grado máximo lo errátil
para rectificar con un beso.\ Con un beso.
domingo, septiembre 09, 2012
Mi amor de verano
A partir de mañana día 10 comenzará ha distribuirse el libro de relatos Mi amor de verano, cuyos derechos de autor han sido donados a ADISLI, asociación para personas con discapacidad intelectual ligera e inteligencia límite. En él, entre otros autores, podremos encontrar un hermoso relato escrito por Esther Peñas y que he tenido el honor de ilustrar con mis colores.
Os adelanto la ilustración para abrir boca.
martes, agosto 28, 2012
miércoles, agosto 22, 2012
Trabajando, corrigiendo, suspirando.
Ando últimamente empeñada en concluir algo que no sé si es poema o es biografía o es nada. Algo debe ser porque habla de mí -como no podía ser de otra forma- y habla del amor y de la muerte. Y cuando lo escribo -y cuando lo corrijo- lloro como una niña que ha roto su juguete. Duele, pero también hace cosquillas y sonrío. Hay un pedazo que me gusta especialmente que habla de mi abuelo.
A mi abuelo le falta un trozo de lengua. Los
cristales de sus gafas tienen nubes. Las nubes impiden que veamos sus ojos
azules. Sus ojos también tienen nubes. Un bastón con cabeza de perro le ayuda a
caminar. A mi abuelo le llaman don José cuando quieren sacarle los cuartos.
Me he dado cuenta de que pienso mucho en él. Aunque no le echo de menos a él, sino a esa época que viví junto a él. Yo era pequeña. Muy pequeña. Mi familia, humilde. Muy humilde. Todo tan precioso visto desde la distancia....
Aquí sigo trabajando, corrigiendo, suspirando. A ver qué sale de todo esto.
viernes, agosto 10, 2012
Yo
martes, agosto 07, 2012
viernes, agosto 03, 2012
miércoles, julio 18, 2012
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Creo o no creo.
Creo o no creo en el mundo. Creo o no creo en las personas. Lo cierto es que sí creo la mayoría del tiempo, porque quiero creer, porque me l...
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T odo empezó mañana , cuando la niña rica se pregunta, mientras contempla sus dedos de porcelana qué hubiera sido de ella de haber nacido al...
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