jueves, enero 12, 2017

Paul Valéry

Lo siento, amor, pero no, no son flores, 
rosas no son, ni crespos crisantemos, 
son versos que imaginan que me amas, 
versos sin más, tontos como las lágrimas.

No hay comentarios:

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...