Treinta días de silencio.
Se dice pronto.
En el más absoluto
de los silencios.
Qué luto.
Qué orfandad.
Si, al menos, me llegara
aquí
a mis manos
no digo nada
tan sólo
si sólo fuera eso
fíjate qué poco
una señal, digo
una estrella
aunque estuviera
la pobre
qué lástima
apagada.
Esther Cabrales (Madrid, 1973). Poeta. Ha cursado estudios de Derecho y Filología Hispánica que jamás concluyó, porque, finalmente, el trabajo se impuso. Ha publicado Erosión (Renacimiento, 2017), Cuerpos (Renacimiento, 2019), Animal (Torremozas, 2021), Lengua muerta (Páramo, 2021), Mondo (Bajamar, 2024). Poemas suyos han sido incluidos en antologías nacionales, como son Rojo Dolor (Renacimiento, 2021), Distopía en femenino (Elenvés, 2023).
sábado, julio 30, 2016
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Qué máquina me conduce y por qué caminos
No dejo de pensar en lo difícil que me resulta aceptar el mundo tal y como lo veo a mi alrededor. Digamos que como el viajero que lleva añ...
-
Pesa . El verano, digo. Me había reservado, con la ilusión de una niña, un par de libros de lectura. Saben de mi devoción por ciertos autore...
-
Tal vez la vida sea sólo eso. La lectura de aquel libro. Escribir un verso, probablemente mediocre. Subrayar frases hermosas con marcadore...
No hay comentarios:
Publicar un comentario