domingo, junio 26, 2016

La flor

El hombre que tragaba cristales se atrevió con una flor. Murió al instante.

No hay comentarios:

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...