sábado, septiembre 25, 2010

Aquellas tan otras.
























Cuando me aburro hago cosas como esta. La portada y contraportada de una pequeña e insuficiente antología del suicidio.

4 comentarios:

sonoio dijo...

que bueno esto del aburrimiento...
un gusto volver por aquí

beso

Darío dijo...

Los rostros parecen aburridos, los gestos.

Portinari dijo...

Son hermosos e incatalogables. Se escapan a esa muerte.

Fuerte combinación, de colores.

PÁJARO DE CHINA dijo...

aburrite, Esther, por favor, si de tu aburrimiento salen estas flores raras.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...