miércoles, abril 01, 2009

¿Y si nos sentamos y nos abrazamos?

¿y si dejamos de hurgar con el dedo nuestra alma avarienta?

¿y si vemos una peli y olvidamos las fotos rasgadas?

Si te quedas esta noche, no tendrás que volver mañana,

y yo no me quedaré esperando alerta

al sonido de unas llaves,

al murmullo del ascensor,

a la ansiedad de tus pasos.

Si te quedas

no hará falta el adiós al que rehuyes.

Si te quedas, parábolas en mi boca.

Qué frío hace en ese cuerpo.

Imperturbable otoño.


4 comentarios:

Andrés Portillo dijo...

Y aquí tengo el ejemplo práctico de la teoría poética que me mostraste esta mañana. Aquí está la música y el fulgor. Me encantó, lo degusté, y si el tipo se marcha es para matarle.

Un beso

Marisa Peña dijo...

Ay esther, me has tocado el corazón, que ahora ando muy sensible...besos guapa.

Anónimo dijo...

Todo el amor se come al miedo.

casi yo dijo...

Precioso

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...