lunes, noviembre 16, 2009

El inmortal.

Persevera el inmortal y tras sus nueve millones quinientos setenta y siete mil novecientos treinta y un intentos, vuelve a arrojarse al vacío desde el balcón de su casa.

4 comentarios:

rubén m. dijo...

Qué gran titular de periódico...

Javier Puche dijo...

Una miniatura excelente que muchos hubiésemos querido firmar.

Andrés Alterio dijo...

Ese maldito balcón, siempre al acecho...

Raúl dijo...

A ese comportamiento lo llamo yo constancia. Y a tu micro, excelencia.
Un saludo.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...