domingo, marzo 22, 2009

Quién,
qué mano
qué voz escribe mis páginas
-pues escribo y soy escrita-.

Mataré esas palabras
callando,
y sólo perteneceré a quien sepa leer mi silencio.

2 comentarios:

Enrique M. dijo...

Gazpacho, por supuesto.

Granito dijo...

No pertenecer a alguien, a unos cuantos "alguienes" al menos, debe ser terrible. No es mi caso.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...