martes, marzo 24, 2009

Al final del pasillo pude ver
mi voz desnuda.
 
Nunca más
me acompañará el sueño.

1 comentario:

isabel dijo...

mua!

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...