viernes, octubre 28, 2011

Sombras.

Cada día el pastor sube al monte para admirar el atardecer. Ninguno de sus hijos se atreve a recordarle su absoluta ceguera.

No hay comentarios:

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...