viernes, noviembre 05, 2010

Espumarajos de colores y pompas
fúnebres.
Zapatos.
Aquella tarde
el mar
llamaba a los niños
por su nombre.

1 comentario:

geminis dijo...

que mar tan maravilloso, que sabia el nombre de los niños =)
besitos

Qué máquina me conduce y por qué caminos

No dejo de pensar en lo difícil que me resulta aceptar el mundo tal  y como  lo veo a mi alrededor. Digamos que como el viajero que lleva añ...