viernes, abril 09, 2010

Poema sobre una muchacha que cruza el paso de peatones de Cibeles muy temprano.

Cada mañana
se la puede ver
calle arriba
en su bicicleta.

Quién fuera
romántico alemán
para ensalzar
su trágica belleza

y no fijarse
tan sólo en su valle
en sus bosques
en su llaga

o acaso
–oh-
en su tierna y cálida

habitación rosada.

Nota añadida el día 12/4/2010: Poema sometido a cambios constantemente. Poema eterno. Inacabado. Poema roto. Poema.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...