jueves, diciembre 31, 2009

Flores de vida, de muerte, de espera.

Y entonces, Praga,
en mis manos,
adiós
con el frío en los dientes
y el miedo en el pelo.
El lenguaje de Tzara
reconcomiéndome por dentro.

De nuevo, el retrete
cuajado
de rabiosas amapolas.
La espera se hace
silente poema.

6 comentarios:

sonoio dijo...

praga en tús manos
una hermosa ,imágen!!

besos y felicidades

PÁJARO DE CHINA dijo...

preciosa Esther de los ojos como navajas ...

Esther Cabrales dijo...

ojos escarabajados

Felices fiestas mis queridos pajaritos.

Miguel Ángel Maya dijo...

...¿o serías Praga?...

Lola Torres Bañuls dijo...

Me gusta este poema. La primera estrofa sobre todo me gusta mucho, me parece lograda, muy lograda, redonda. Esta genial.

Es la primera vez que visito este blog, esta muy bien.

Me lo voy a enlazar con el mío, sobre todo para no perderle de vista. Lo que no haré muchas visitas (falta de tiempo).

Un saludo.

fer dijo...

Aun en Praga (que huele a frío, a teatro negro y a svarowski) siguen cayendo rizadas sobre los costados.


silente...silente.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...