Esther Cabrales (Madrid, 1973). Ha cursado estudios de Derecho y Filología Hispánica que jamás concluyó, porque, finalmente, el trabajo se impuso. Ha publicado Erosión (Renacimiento, 2017), Cuerpos (Renacimiento, 2019), Animal (Torremozas, 2021), Lengua muerta (Páramo, 2021), Mondo (Bajamar, 2024). Poemas suyos han sido incluidos en antologías nacionales, como son Rojo Dolor (Renacimiento, 2021), Distopía en femenino (Elenvés, 2023).
domingo, octubre 18, 2009
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Creo o no creo.
Creo o no creo en el mundo. Creo o no creo en las personas. Lo cierto es que sí creo la mayoría del tiempo, porque quiero creer, porque me l...
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Decir la verdad tal y como la ve [el poeta]. Decirla tan bellamente, tan sorprendentemente como pueda; encender con ella su propia capacidad...
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6 comentarios:
frases que son como dagas
un beso
La literatura
¿He ganado?
Un recordatorio imbatible de lo que debe buscarse cuando embisten los mundos de la primera línea.
Me gusta la línea oblicua que dibuja su página, ascendente en el sentido: de los mundos tenebrosos al poso de la vida (la flecha inversa a aquella que incluye en su ilustración de la derecha: inversa a la "perdición".
Por tanto flecha afirmativa.
Emocionar a las sombras mordiendo a la memoria.
Bocados de lirismo: qué buen bocado, este.
Un abrazo, amiga Esther.
Señor Tropovski, hoy lloraría como una niña.
Me llega tu composición, tu investigación, quizá porque estos días siento la necesidad de la sombra y ese poso de vida amarga en el paladar...
Quién no necesita llorar de vez en cuando.
un abrazo
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