Esther Cabrales (Madrid, 1973). Poeta. Ha cursado estudios de Derecho y Filología Hispánica que jamás concluyó, porque siempre estuvo profundamente dedicada a su trabajo. Ha publicado Erosión (Renacimiento, 2017), Cuerpos (Renacimiento, 2019), Animal (Torremozas, 2021), Lengua muerta (Páramo, 2021), Mondo (Bajamar, 2024). Poemas suyos han sido incluidos en antologías nacionales, como son Rojo Dolor (Renacimiento, 2021), Distopía en femenino (Elenvés, 2023).
domingo, abril 12, 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.
Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...
-
Pesa . El verano, digo. Me había reservado, con la ilusión de una niña, un par de libros de lectura. Saben de mi devoción por ciertos autore...
-
Tal vez la vida sea sólo eso. La lectura de aquel libro. Escribir un verso, probablemente mediocre. Subrayar frases hermosas con marcadore...
4 comentarios:
Me gusta mucho. Espero que hayas tenido una feliz semana santa, guapa!! :D Besos!!!!!!!
Mola el fondo cuadriculado. Y los dos agujeritos.
La ceniza tiene que volver a la poesia en forma de cadaver.
La situacion es insostenible. Todos los incinerados del cementerio son objeto de burla, y preguntan sus precios junto a las ofertas sexuales.
sudoku de palabras :)
Cosas que no sé
Feliz asombro
... Eso está muy bien!
Publicar un comentario