domingo, marzo 01, 2009

¡Caray con el destino!


3 comentarios:

Nano dijo...

Me gusta.

Anónimo dijo...

Gráficamente impecable. La manera en que cuelgan las piernas (y esa ropa interior impagable)plasma perfectamente el título del post.

La realidad es un ente cambiante y el destino un sr/sra con el que combatir (como si a la muñeca, de repente le diesen movimientos espasmódicos que la liberasen).

y...
(¿he batido ya mi record de palabras en un sólo comentario?)

Anónimo dijo...

Sip, no es fácil encontrar ropa interior para muñecas, de todas formas, llámeme antigua, a mi me gustan los pololos...

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...