jueves, noviembre 20, 2008

 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta la composición al completo.

:-)

casi yo dijo...

El poema es precioso, pero discrepo. Madrid es un cálido gusanear, un Serengeti dorado para el poeta. Al menos para este aprendiz de poeta.

Pero insisto, el poema tiene un ritmo y un olor a cemento que me encanta.

Enhorabuena

David Waldorf dijo...

Hola compañera, he llegado aquí desde tu firma del e-mail que has mandado a la gente del taller recomendando una peli. No sé muy bien quién eres del taller de relato pero no importa, yo te agrego a "preferentes" de mi blog.

Un saludo, identidad misteriosa.

Salvo miles de libros, no nos habíamos llevado nada.

Escribe Thomas Bernhard en Un niño que “cuando habla un hombre sencillo, es una bendición” y, además de ser una idea cierta, es tanto más ...