miércoles, octubre 18, 2006

MAÑANA

Es posible que pensemos que convivir con un blog sea cosa de niños. Tal vez lo sea. Y yo sea una niña. Y vosotros, niños. Pienso en cómo será mi vida dentro de un tiempo y el blog no está en ella. Claro. Por eso me imagino pensando en esa gente que lleva ya tanto tiempo leyéndome (o no) ¿a mi? Me imagino pensando en Pow mi incondicional más querido, preguntándome si llegó a encontrar por fin alguna respuesta válida a todas esas cuestiones que le inquietaban tanto. Y me imagino pensando en Oracle, tan cercano a mi a pesar de la irrealidad de todo este mundo. Me preguntaré qué habrá sido de Nepo y de su gato y, recordaré con agrado a mi niña, sus historias, sus canciones y sus rápidas charlas que comenzaban con un "jo, jo, jo...". Recordaré al extraño Mycroft y ese aura que le rodea. Se me encogerá el corazón cuando le recuerde, sé que las mariposas ya no vendrán. Y cuantos amigos más... Manuel, a mi
pequeño,... y a un loco, loco de atar


Pero para qué ponerse tristes... de momento, me quedo con el presente, que es lo único cierto en esta gran mentira que es la vida. Buenos días a todos y gracias por estar aquí conmigo.

LA BOHEME

Mientras ascendía por las escaleras mecánicas de aquel profundo subterráneo, llegó hasta sus oídos las notas de un acordeón interpretando La Boheme. Reparó en ello y aguzó el oído. El corazón se le aceleró y sus ojos se llenaron de lágrimas cuando recordó París.

París...

Siguió ascendiendo hasta la existencia, dejando a su paso los recuerdos. Pensando que la vida que vivía, no era la suya. Por un instante sintió que se trataba de una película que pasaba rápida, y esa música, su banda sonora.
Su banda sonora.
Buenos días tristeza...