martes, abril 04, 2006

Onanismo eclesiástico

Ayer andábamos divagando y cavilando sobre el existencialismo en general y sobre el misticismo, en particular.

Y es que, me preguntaba, si existe la práctica del onanismo, de forma regular, entre los religiosos (¡animal!, pensarán ustedes, pero yo les digo que, sólo soy curiosa, aunque quizás no anden muy desencaminados en el calificativo).

Entiendo que todo dependerá de la vida anterior que les haya tocado disfrutar o padecer.

Distingo, entonces, dos grandes grupos bien diferenciados de religiosos: los que lo son por convicción y los que lo son por obligación.

Y me explico.

Por convicción: lo forman todos aquellos que sienten en su corazón el más profundo y puro de los sentimientos hacia Dios y deciden dedicarse por completo a Él.

Por obligación:

- por terceros, es decir, herencia familiar, esos que ya nacen con su destino marcado (¿no nacíamos todos con él marcado?)

- por fuerza mayor, es decir, los que se refugian en la vida mística como una manera de no enfrentarse a sus miedos.

Y ¿qué fue lo que me llevó a esta paupérrima clasificación?

Muy sencillo.

Necesitaba una explicación para otra anodina duda y es el nivel de conciencia que deben tener ellos después de masturbarse, ¿se sentirán culpables?

Concluyo que sí, que los religiosos también se masturban. Aunque sólo lo deben hacer los que son religiosos por obligación, porque en la mayoría de los casos ya habrían probado el pastel y la necesidad de azúcar en la sangre les haría pasto de sus más primitivos deseos.

No sé si me explico....

(¡Por Dios! no piensen mal de mi...., espero que nadie se sienta herido)

Me tenía que haber callado.