martes, diciembre 29, 2015

Hilo

Hay un hilo a este lado de mi cuerpo.
Aquí, mira.
El hilo, infinitamente longitudinal al camino que yo sigo, secciona dos mitades bien diferenciadas, la mía y la tuya.
A este lado del hilo estoy yo.
Tú al otro. En fin, la idea de ti.
El hilo es tan liviano que podría barrerlo una bocanada de aire caliente.
Tan frágil que yo misma podría cortarlo con los dientes como una hebra de costurera.
Y aunque es un hilo invisible para el resto,
cercena cuando trata uno de cruzarlo.
Corta pies, manos y cabezas.
Frena, hiere, mata.
No acaricia no besa no ama.
Pero no sé caminar sin él.
Pues es guía.
Es la idea de ti que me acompaña.
La idea de ti 
a la que tanto amo.
La que, infinitamente, me acompaña.

No hay comentarios:

Qué máquina me conduce y por qué caminos

No dejo de pensar en lo difícil que me resulta aceptar el mundo tal  y como  lo veo a mi alrededor. Digamos que como el viajero que lleva añ...