miércoles, mayo 30, 2012

Los brazos de Dios

Los balcones que rodean el convento, cuajaditos de geranios y petunias, evitan el gamberreo de los pájaros colgándose unos grandes pendientes plateados que, en un pasado no muy lejano, tuvieron una ocupación más melodiosa. Pues bien, cuando el sol sonríe y estira sus cabellos alcanzando estos balcones, hace refulgir los aros que se cuelan a través de los ventanucos del convento, y entonces, sor Obdulia, dubitativa en su reclinatorio, acompañada por una fe acróbata a punto de derrumbarse, es envuelta por cientos de halos de luz. Sólo entonces, junta las manos sobre su blando pecho, con tenacidad y reza ante tan abrumadora evidencia.

Texto publicado en Conseguir los sueños, Ed. Hipálage.

miércoles, mayo 23, 2012

Caminar

como pájaro


alzando el vuelo.

viernes, abril 27, 2012

Sin fin.


Después del fin del mundo, desorientados, logramos llegar a otro mundo en donde nos topamos todos los que habitábamos ese otro mundo ya extinguido. También por allí se rumoreaba la llegada de un fin del mundo y no quedó más remedio que organizarse para el fin del mundo del fin del mundo. Al llegar a ese nuevo mundo del fin del mundo del mundo ya extinguido, no se hablaba de otra cosa que no fuera el inminente fin del mundo. Asustados, comenzamos a organizarnos para el fin del mundo.

viernes, abril 20, 2012

Ejercicios de identidad.

Aquella noche
los libros, despertaron
para siempre.




Querida amiga:

Nunca te he confesado el modo en el que hablábamos de Hemingway y la Dietrich. El parecido de él con el señor X es asombroso. Y su pequeña kraut. Aquella pasión nos emocionaba. Del mismo modo conversábamos de Klaus y Lucas. Hablábamos como si fuéramos ellos. Y también, como ellos, practicábamos ejercicios de endurecimiento. Qué bien hicimos. Como si siempre hubiéramos sabido –desde el principio- cuál sería el final. Todo el mundo –incluso tú, querida amiga- debería ponerlos en práctica para, llegado el momento, no sentir dolor. Golpearse regularmente con la intención de no sufrir con los embates venideros. Ser más fuertes para resistir. Desde entonces admiro a Agota como se admira a una maestra. Leo sus frases cortas. Intento memorizarlas. Embriagarme de ella.


Pero,

al final,

siempre

aparezco yo.

lunes, abril 16, 2012

Grupo poético Divagantes.

Poetas con Hierro.

Divagantes.

Pájaros.

Mis amigos entrañables.

Cuantísimo os echo de menos...

viernes, abril 13, 2012

Animal fabuloso de veintisiete letras. [por Jose Oscar López]


...los enanitos del jardín se baten con las ninfas
por el agua, en su reino imaginario.



El Sr. Tropovski es un tipo raro. Como yo también lo soy, conectamos exquisitamente. Quizás sea yo menos rara que él. Su rareza consiste en ser genial. La mía, en ser simplemente extraña. Él dibuja seres fabulosos, yo ángeles. A veces pienso que somos la misma persona con signo contrario, en tierras distintas, en diferentes vidas, pues él, como yo, sabe que viven los unicornios.

Ayer mi buzón de correos tenía otra luz. Dentro palpitaba Animal fabuloso de veintisiete letras. Los poemarios de este pájaro cantor me entusiasman por las dedicatorias. En ellas, seres increíbles, adornan las palabras. Abro el gran sobre como si fuera un regalo de cumpleaños. Y me siento doblemente sorprendida. La felicidad no da la felicidad, como reza un poema de la plaquette, pero qué sensación de tranquilidad.


Animal fabuloso de veintisiete letras, es una plaquette que reparte el Colectivo Iletrados en Murcia.

colectivoiletrados.blogspot.com

miércoles, abril 11, 2012

lunes, abril 02, 2012

He aquí el mundo, por encargo.

Llevo un tiempo ilusionada con una pequeña plaquette. Va cargada de emociones. Tal vez sea un descaro. No lo sé. No me atrevo a juzgarlo tan impaciente me siento. Pero es muy cierto que He aquí el mundo quiere emprender un viaje. Pueden estar seguros de que en cada ejemplar que elaboro hay mucho tiempo y esfuerzo pero también muchas ganas de compartirlo. Cada portada es distinta y en ellas caben los collages, las acuarelas, los gouache o los pasteles. Así pues, va de hogar en hogar, a brinquitos de gorrión. He pensado, no sé si acertando, en tratar de darle una modesta difusión. Es complicado no tener a nadie que te lleve de la mano. Que te diga por dónde debes ir. Qué debes esquivar. En dónde debes detenerte. Voy a tratar de hacerlo sola. De mí a tí. He aquí el mundo va cogido de mí titubeante. Por si le quieres dar la mano:


miércoles, marzo 28, 2012

[...]

Nieve no hollada
salvo por la latencia
de uno o dos gorriones.

viernes, marzo 23, 2012

Querida mía...

Comienzo a sentir deseos incontenibles de escribir una carta. De querer decir Querida señora, Querido señor, querida mía, querido mío, Suya, Tuya. Dejar de añorar a John Coltrane y la dulce marea que acarrea su música. El mismo deseo que el de escribir pequeños relatos como quien juega una transoceánica partida de ajedrez. Ahora yo, ahora tú. Mientras tanto, digamos que dibujo muñecas. Entre relato y relato llantos, risas, odios, gorriones.

Me preocupa que la no realización de este poderoso deseo termine acumulando ciénagas en mi pecho. Sintiendo estos temores, recuerdo a Chloé y las flores que arraigaron en sus pulmones. Siempre me soñé ella. Indefiniblemente ella ¿Tendría alguna semilla a punto de germinar? ¿la tendré yo? ¿serán suficientes mis lágrimas? ¿necesarias?

No debe suceder. Te escribiré, querida extranjera. Aún no sé si me comprendes. No empleamos el mismo lenguaje. Pero yo te escribo. Lleno los vacíos que quedan huérfanos entre mis frases. Y al hacerlo vuelve aquella música que me embriaga, y vuelve el cuchillo a hundirse entre el corazón y el olvido. Y me sueño Chloé, y de nuevo, retorno al temor de los jardines y sus gorriones.

viernes, marzo 09, 2012

Digámoslo así.

Digámoslo así.
Antigua
Como los pañuelitos de organdí.
Me gustan las páginas que amarillean.
Sentir que engorda el lado izquierdo y no el derecho,
que, directamente proporcional, va muriendo.
Cómo caen las páginas
de un lado al otro.
De una en una.
Con esa conveniente morosidad propia de la lectura.
El dulce polvo de una biblioteca.
Y el silencio.
Llamémoslo por su nombre.
Arcaica.
Como los ribetes de bolillo.
Qué sentido tendría Desierto
sino es en libro.
Por no hablar del pavor.
El de todas las cabezas fijas
en los reflejos de su pantalla.
Todos en su soledad.
Encerrados en sus cuatro ángulos de plástico.
Tanto aislamiento que asusta.
Entendamos entonces lo que soy.
Antediluviana.
Porque disfruto subrayando palabras.
Frases completas.
Garabateando márgenes.
Así que... por qué molestarme.
Asumamos quién soy.

martes, febrero 28, 2012

Semblanza.

Aún conservo una nariz de payaso de color verde.
También un bote de arena de playa nocturna.
Guardo un libro de relatos.
Sus pastas son moradas.
Duerme entre la poesía.
Aún me estremezco cuando huelo las lilas de aquella inmóvil verja.
Cuando las hay.
Siempre sonrío.
A veces lloro.
Leo Todas las almas.
Leo Un cuarto propio.
Leo Noventa y nueve poemas.
Leo y leo.

viernes, enero 27, 2012

Un regalo muy especial de mi querido Paco Ortega.



Paco Ortega da vida a un poema mío. Él sólo. Desnudo. Tan frágil.

No
puede
ser
más
bello.

domingo, enero 15, 2012

viernes, diciembre 30, 2011

Felices fiestas

Este año, los biberones y carruseles me impiden elaborar una felicitación colorida y angelada. Sólo puedo permitirme escribir estas palabras para desearles un feliz 2012.

Espero sea suficiente y no me reprochen un ángel,
un árbol,
una muñeca.


sábado, diciembre 17, 2011

miércoles, diciembre 07, 2011

He aquí el mundo.


















[...]

Buscaremos pájaros
fuera de sus jaulas.
Sobre un tocón
nos sentaremos
a la espera
de los planetas.
Y un violín
interpretará, para nosotros,

las pisadas de los sin nombre.

[...]

sábado, noviembre 12, 2011

Paco Ortega canta. Esther Rodríguez dibuja.

















Ésta es la portada que lucirá el single de Paco Ortega. El dibujo es mío y el diseño de Raul Verdú. Estoy contenta con el resultado. Os acerco levemente la canción a modo de tanguillo La culpa es de los mercados por si os apetece escucharla.

viernes, octubre 28, 2011

Sombras.

Cada día el pastor sube al monte para admirar el atardecer. Ninguno de sus hijos se atreve a recordarle su absoluta ceguera.

martes, octubre 04, 2011

miércoles, septiembre 21, 2011

Lenguaje, triciclo, marioneta.

A pesar de hablar o caminar, estaba muerto. Le faltaban los recuerdos.

lunes, septiembre 12, 2011

voces acuáticas, que dulces,
matemáticamente llegan.
ojos rendidos.
acarician mi pecho
días de oro y plata
el murmullo de tu voz
arrullo fantasmal
recordar el alma de los ratones
conocer su idioma
acceder al jardín
de los hermosamente vencidos.

jueves, julio 21, 2011

Ida y vuelta. Antología poética del viaje.

Este precioso libro, titulado Ida y vuelta y editado por Begoña Callejón, reúne a noventa y cinco autores, jóvenes y no tan jóvenes, célebres y no tan célebres -entre los que me encuentro- tratando, cada uno con su propia voz, con su particular acento, el viaje, real o imaginario.

Entre los autores se encuentran algunos de mis favoritos como Cristina Peri Rossi, Vicente Luis Mora, Juan Andrés García Román o Andrés Newman.

Soy una chicamujermadre con versos suertudos.